Rodrigo Lizárraga pasó a lo largo de toda su existencia momentos muy difíciles, pero eso no le impidió luchar por sus objetivos. Es muy querido en el club donde se formó profesionalmente, La Florida, y además salió campeón de la Liga Tucumana en 2014.
"Tomábamos mate cocido nada más, en el desayuno, merienda y cena. No nos alcanzaba para más. Hasta que mi papá consiguió un trabajo mejor y pudo mejorar nuestra calidad de vida".
Rodrigo Lizárraga la luchó, siempre, y la sigue luchando. Tiene 26 años y vive en La Florida aunque nació en Buenos Aires. Su padre, Marcelo, era un trabajador que iba de provincia en provincia, hasta que llegó a Tucumán y decidió quedarse. Aquí, Rodrigo la luchó y la sigue luchando, ya con su mujer, Belén Correa y una hija pequeña, Renata. Actualmente juega en La Florida, trabaja en la Comuna y en una empaquetadora.
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| Rodrigo en La Comuna, lugar donde trabaja. |
En el pueblo todos lo conocen y le dicen el “Chueco”, ese apodo ya vino con la familia: “Mi tío desde chiquito me puso así, por mis piernas y cuerpo. La gente de cariño me empezó a llamar así”.
Cuando era chico, él y su familia pasaron por momentos difíciles a nivel económico. El “Chueco" arrancó su vida futbolística jugando en el barrio. Fue una herencia de su familia, más específicamente de su papá. Eran de clase baja y lo único que tenían para divertirse era el fútbol. Su mayor motivación siempre fue la pelota y desde chico mostró una gran habilidad con sus pies. “Para mí era el balón, no los autitos, los juguetes, ni nada de eso”, admitió Rodrigo.
La familia de Rodrigo está conformada por sus padres, y 8 hermanos (5 mujeres y 3 varones). Sus abuelos por parte de su padre aún están con vida. Y por parte de su madre lo acompañan desde el cielo.
En su niñez vivió en el campo, en un lugar conocido como Las Colonias, hasta que se mudaron a La Florida. Sin embargo, no cambiaron mucho las cosas porque todos sus vecinos de Las Colonias se mudaron para el pueblo también.
En 2007 experimentó su primera vez como jugador, fue en las inferiores de Argentinos del Norte, donde jugó una temporada. Una de las historias que siempre está en sus recuerdos es cuando conoció las distintas canchas de nuestra provincia y muchos que hasta el día de hoy quedaron como amigos.
Luego de esa temporada dejó de jugar en Argentinos por problemas económicos en su familia y tuvo que alejarse un poco de la vida profesional en el fútbol. Se dedicó a jugar solo fútbol en su barrio, era obviamente amateur. Jugaba con chicos más grandes que él y eso le sirvió para formar carácter y hacerse más fuerte.
Volvió luego de 6 años a entrenar en el club del barrio y de sus amores: La Florida. Aquí empezó su verdadero camino en la era profesional. A los 17 años, en el 2011, de la mano de Marcelo el “Tigre” Tello, tuvo su primer desafío futbolístico. Después de tanta espera iba a llegar el momento para dar un salto en su carrera. Demostraba que podía estar a la altura y en los entrenamientos siempre andaba adelante, con una energía casi inagotable y gracias a su esfuerzo pudo lograr uno de sus sueños. “La primera vez que entré a la cancha siendo jugador de primera estaba con muchos nervios, ansiedad de salir y correrla a todas, era como un sueño hecho realidad. Uno cuando entrena y ve a la primera, lo único que pensás es en estar ahí con ellos. Fue lindo debutar en esa etapa porque había jugadores de mucha experiencia y me ayudaron a mejorar mucho", recordó el “Chueco”.
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| Su debut en Primera. |
Cuando debutó fue de pura casualidad, porque uno de sus compañeros estaba con 5 amarillas, por lo tanto no podía jugar y así tuvo la posibilidad de saltar a la primera: “Fue una casualidad y entré ahí, pero después de ese partido empecé a salir más en el banco y me daban minutos de a poco, hasta que pude consolidarme como titular”.
En La Florida estuvo entre el 2010 y 2016, para pegar un salto de calidad y emigrar para San Antonio de Ranchillos. Pero en el medio de este período logró cumplir su gran objetivo y sueño, salir campeón de la Liga Tucumana con la Florida en 2014. “Ése fue mi sueño hecho realidad. Nunca me imaginé que eso me pasaría, llegar a quedar en la historia del club del pueblo de donde nací. Entro al club y veo las fotos, las copas de los que salieron campeones, era casi irónico pensar que yo estaría ahí. Es lo mejor que pasó en la vida futbolísticamente".
En San Antonio de Ranchillos, tuvo uno de los mayores ascensos en su carrera, llegó a jugar el Federal B. Fue una experiencia muy diferente a lo que estaba acostumbrado y claramente había otro tipo de exigencia más alta. “Jugué contra Central Norte (Salta) un grande y reconocido del fútbol interior. Me queda el recuerdo y la satisfacción de jugar con ellos, con jugadores de mucha calidad”.
¿Qué faltó para conseguir afirmarte como jugador más profesional?
“Dejé pasar muchas oportunidades en mi vida. Cometí algunos errores y no acepté propuestas por el amor que le tenía al club (La Florida). Tal vez si me iba a otro lado habría sido muy diferente mi carrera”.
¿Qué tipo de jugador te consideras hoy?
“Soy un jugador más cerebral, antes corría por todo el campo sin problemas, pero pasa por una cuestión de edad y voluntad. Ahora juego mucho más posicional y perdí un poco la recuperación que tenía”.
¿Te considerás ídolo de La Florida?
“Conseguí cosas importantes, creo que la gente me quiere porque soy del pueblo y los identifico de alguna manera, pero estoy lejos de considerarme ídolo, si quedé en la historia grande del club aun así, me falta mucho para llegar a serlo”.
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| El "Chueco" en la actualidad jugando en La Florida. |
La máxima motivación
En los partidos importantes, sus familiares eran y son unos pilares fundamentales, por eso siempre recuerda con emoción esos momentos que vivió en fútbol: “Cuando volví de la semifinal y la final, ellos estaban presentes. Fue mi gran sueño cumplido y pasarlo con ellos fue otro objetivo cumplido”.
En esta etapa de su vida, Rodrigo, cree y confía que tiene mucho para dar, no baja los brazos. Ya consiguió su gran sueño de salir campeón en el club de sus amores, sin embargo tiene ganas de ir por más y seguir ampliando su historia: “Me quedan algunos años más y siento que puedo dar mucho todavía. Quiero seguir logrando cosas con el club que amo y espero poder conseguirlo”, finalizó el “Chueco”, el que la sigue luchando y luchando.
Bruno Daniel Palavecino
Instagram: @bruno_palavecino10





Muy bueno tu trabajo Brunito,te felicitoo👏
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