Claudio González, ése es su nombre completo y hoy con 32 años se encuentra recuperándose, haciendo fisioterapia y funcional para volver a jugar al fútbol.
Desde los 8 años encontró su pasión, aunque aclaró de entrada que si no fuera por este deporte le hubiese gustado ser enfermero o economista.
Se trata de Claudio González, el "Gallo", así lo conocen más.
En los estudios le iba bien, tenía buenas notas, pero siempre le bajaban un poco el promedio
por estar en los grupos de los “tremendos". Aún así pudo terminar el secundario.
En la actualidad está casado, vive con su mujer (Cynthia) y sus 2 hijos Tomás y Delfina. Y disfruta día a día al poder estar más tiempo con ellos, a lo que antes se le hacía difícil
por jugar en clubes de otras provincias.
![]() |
| Sarmiento de Chaco. |
Sus comienzos futbolísticos fueron en el club de sus amores: Atlético Concepción. Luego
pasó por Argentinos del Norte y de ahí volvió al “León", para debutar a los 15 años en la
primera de la Liga Tucumana. Tuvo un buen desempeño en ese año y justó se armó un
seleccionado Sub-15 de Tucumán. Los entrenadores eran Daniel Petrella y el “Zurdo”
Aredes, y lo convocaron para una gira en Suecia. Al volver, Aredes quedó como
coordinador en las inferiores de Atlético Tucumán y fue a jugar para el “Decano".
Arrancó en 6ta división y a los 18 años lo subieron a primera. Atlético se encontraba
jugando Nacional B y logró el ascenso a primera división. Estuvo 3 años en el club pero no
pudo ser una pieza clave para el “Chulo" Rivoira (sólo jugó 10 minutos contra Independiente Rivadavia y estuvo en el banco en varios encuentros pero no entró al campo de juego).
![]() |
| Club de sus amores, Atlético Concepción. |
Luego continúo su carrera en Central Córdoba de Santiago del Estero, Sarmiento de Chaco,
Atlético Concepción, San Juan, San Antonio de Ranchillos y Laguna Blanca de Formosa,
donde fue su último club. Y cuenta que el equipo que más lo marcó como persona y
futbolista fue Atlético Tucumán, ya que cuando llegó no tenía muy claras las cosas que
cuando jugaba en otros clubes por que era un joven, no tenía esa mentalidad y en los clubes
anteriores los formadores que había no eran muy buenos como para mentalizar que uno
podía vivir del fútbol y ganar plata. En Atlético fue otra cosa, desde el primer día le
inculcaron que llegara a primera, que podía vivir de eso y ser un profesional.
¿Sentís que te quedaste con ese sabor amargo de seguir en Atlético? ¿Te reprochás
algo?
“Sí. Quizás hubo un momento en el cuál me apuré en irme de Atlético, por una lesión que
tuve y el club no se portó bien conmigo y eso es lo que me recrimino, por que se que podía
dar más”.
¿Qué recordás del 4 de junio de 2017 cuando te balearon la pierna?
“Me di cuenta que mi esposa fue lo mejor que me pudo pasar ya que estuvo en todo
momento, ella fue la que me hizo el torniquete, sino lo hacia no llegaba a que me operen y
gracias a lo que hizo el médico le dijo que me salvó la vida porque me estaba
desangrando”.
¿Pensaste en dejar el fútbol con lo que sucedió?
“No. Yo lo tomé como una lesión más a pesar de que los médicos dijeron que iban a
cortarme la pierna porque tuve 3 operaciones y pasé por terapia intensiva. Decían que era
muy difícil volver a jugar al fútbol pero yo sentía dentro mío que volvería a jugar, si bien
era muy grave siempre lo tomé como una lesión más, entonces me mentalicé en eso y que
entrenando y con mucho sacrificio iba a volver. La familia me ayudó mucho y siempre
teniendo la fe en Dios, ahí supe que nada iba a ser imposible”.
Claudio también contó que es fútbol para él y como lo ve a nivel provincial. “Para mí es el
deporte más lindo del mundo, lo que a uno le apasiona de chico y siempre sueña con jugar
en primera, puede ser que sea así o no, son decisiones de Dios, en mi caso pude llegar”.
“El fútbol tucumano esta muy abandonado por que hay muchos jugadores que son muy
buenos y quizás a la Liga no le dan tanta importancia como tendría que ser”.
LA SACARON CARA…
"Estábamos en el hotel, en Córdoba, festejando el ascenso a primera división, era un descontrol la habitación. Llegó Facundo Quiroga ( ex Argentinos Juniors), rompió el televisor de una patada, en ese mismo momento apareció Lucas Ischuk, agarró un matafuego y le tiró al "Pulga" Rodriguez y quedó todo de blanco, el humo se fue a los sensores de incendio y empezó a caer agua, una buena multa nos llevamos por hacer esa broma".
A PUNTO DE JUGAR CONTRA "DINHO"
Cuando en Atlético vinieron dirigentes de Real Potosí y pusieron sus ojos en él. No
llegaron a un acuerdo en la parte económica, eso le impidió jugar la pre-sudamericana contra
el Flamengo de Brasil donde estaba un tal Ronaldinho.
![]() |
| Pretemporada en Mar del Plata. |
Su esposa Cynthia lo describió: “Como padre es excelente, siempre está con sus hijos
cuando lo necesitan. Y como esposo, es muy amoroso, compañero y siempre disponible
para cualquier cosa de la casa. Como futbolista se que fue muy reconocido y buen jugador
en su época”.
Ping pong
Primer DT: Héctor Juárez.
Último DT: “Tigre"; Amaya.
Ídolo: Juan Román Riquelme.
Mejor jugador que compartiste cancha: “Capé" Sarría y “Sapo" Brandan.
El más jodido: Josemir Lujambio.
Qué fútbol ves: El Inglés.
Otro deporte: Básquet y fútbol americano.
Messi: Un crack, no es de este planeta. Si bien salen jugadores buenos, no sé si llegaremos a ver a alguien de ese nivel.
CAJÓN DE LOS RECUERDOS
Un partido complicado: “Fue en Laguna Blanca de Formosa, jugábamos frente a Fontana,
perdíamos 3-0 y en los últimos 15’ lo igualamos, el árbitro adicionó 5 y terminamos
convirtiendo dos goles más, en lo que ganamos 5-3. Fue algo increíble”.
Jugó campeonatos barriales y más de una vez metió goles desde mitad de cancha: “Sí,
muchas veces porque uno cuando está de vacaciones juega con ellos y nunca se le puede
decir que no a los amigos, aparte ellos saben cuando uno puede jugar y cuando no”.
También contó que al único jugador que tuvo miedo de encarar fue a “Satanás” Páez. Y la
patada que más recuerda fue de un tal “Mudo": “Pensé que me había quebrado".
ÉPOCA DORADA
“Cuando logramos el ascenso a primera con Atlético Tucumán fue algo único, de Córdoba
a Tucumán tardamos 8 horas, llegamos al mediodía, y del complejo a la casa de gobierno
llegamos a las 7 de la tarde, era una locura toda la gente que fue a recibirnos, tardamos 8
horas, para llegar a la plaza independencia”.
“Para mí fue un privilegio haber vívido eso, con un equipo que estaba lleno de figuras. El
único que llegó de la categoría 88 fui yo. Aprendí muchísimo de todos ellos”.
Para culminar “Gallo" está con muchas ganas de continuar haciendo lo que más le gusta y
siempre siendo optimista: “Vivo siempre con la ilusión de poder volver a jugar un partido
oficial. Ese sería mi primer objetivo para este año”.
Gastón Suero Robles
Instagram: Gastonrobles15






No hay comentarios:
Publicar un comentario