El ex jugador de básquet en Asociación Mitre habló de lo que fue su carrera en el deporte, porqué abandonó y se dedicó a la medicina. Hoy tiene 28 años y se encuentra ejerciendo la profesión de Médico en el Hospital de Niños en la especialidad de Cirugía Infantil.
Aún vive en Villa Luján desde que nació. Y fue este
mismo barrio el que le dio ganas de jugar al básquet en su momento. “A la vuelta de mi casa había una cancha y los chicos del barrio iban a
jugar siempre. Yo tenía 11 años, me acuerdo que era en un verano, me empezaron a
hacer jugar. Yo siempre fui grandote y sacaba un poco de ventaja, entonces me
amoldaba a ellos aunque era medio malo”.
Se inició en Barrio Jardín pero duró poco, ya que en el club se había formado un gran equipo y habían llegado a semifinales con su categoría en infantiles. Al año siguiente, por su edad, tenía que integrar la U11 y decidió cambiar de rumbo. “Los cinco titulares nos fuimos a otros clubes. Yo fui a Mitre. Ya en el 2006, justo jugaba el TNA, me acuerdo que tenía dos estadounidenses y era como el club del momento. Estaban muy ordenados, tenía una de las mejores canchas con parquet”.
Ya asentado en “el verde”, Orozco tuvo la oportunidad de disputar un Nacional de Clubes y fue una gran experiencia para él. Jugaron con grandes equipos del NOA, Olímpico, El Tribuno de Salta, Gorriti y Talleres de Perico (Jujuy), entre otros, y recuerda que les ganaban siempre a ellos. Solamente tenían un rival el cual se les hacía difícil vencer. El Quimsa de los hermanos Deck…
En la actualidad, uno de los Deck está jugando en el Real Madrid y es titular en la Selección Argentina. Hoy Mauro lo cuenta como anécdota lo que fue enfrentar al “tortu”. “Yo tenía 19 años cuando vamos a jugar ese Nacional, ya estaba en primer año de la facultad aunque no le daba mucha bola. Vamos a jugar contra Quimsa y el que ganaba ese partido iba a jugar contra el ganador del NEA. Era en cancha de ellos y Gabriel tenía 16 años en ese momento. Todos te decían que tengas cuidado porque el vago era Selección Argentina, que es bueno y había que marcarlo de cerca. Vos lo veías todo flaquito, pero tenía una fuerza increíble, se sabía postear, abajo del aro te mataba, tiraba de tres, todo hacía bien. Era el mejor”. “Ya desde ese momento uno que lo veía jugar sabía que iba a llegar lejos”, aportó, y obviamente no se equivocó en su pronóstico.
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| Equipo que jugó el Nacional en 2011. |
¿Por qué dejaste el básquet?
“En la pretemporada del 2012, justo un año
después de ese Nacional, me lesioné el tobillo y tenía 3 meses de
rehabilitación. Le puse las pilas a la facultad y cuando me recuperé, decidí
volver. Ya los chicos me habían sacado una ventaja muy grande y me habían
relegado un poco, entonces ya me sirvió de excusa para dejar y dedicarme a
estudiar”.
¿Te arrepentís?
“Ya cuando pasó un tiempo, vi las cosas de
otras maneras. Vos tenés tres aristas en la vida, en mí caso que yo volvía a mi
casa, tenía la comida lista y lo único que tenía que hacer es estudiar, salir
con tus amigos o tener una novia que es casi lo mismo y hacer deporte. De esas
tres cosas tenés que elegir. Para mi estudiar se lleva de la mano con el deporte,
porque si querés hacer las dos cosas las haces. Si vos salís de joda, ya no va,
es una edad complicada que si no tenés decidido lo que querés, caes en esa”.
Orozco terminó la secundaria en el Colegio Salesiano Tulio García Fernández en el 2010 y durante ese año se preparó en el Instituto Arana (ubicado en la Jujuy 573) para poder ingresar a Medicina. Su madre Cecilia decidió mandarlo a ese Colegio ya que su padre (abuelo de Mauro) había ido y tenía buenas referencias.
“Recuerdo que desde que él era chico decía que cuando sea grande iba a ser médico. Lo cumplió”, recuerda su mamá; y Mauro afirma esos dichos. “Ya en la secundaria, me acuerdo que me preguntaban y yo decía que me gustaba medicina, nunca lo dudé”.
Durante el transcurso del año 2010 tenía muchas obligaciones pero no dejaba de lado su máximo objetivo. Era su último año en la secundaria y le tocó ser el vicepresidente del Centro de Estudiantes del Colegio. Aparte de esto, se iba a Bariloche como viaje de egresados, se estaba preparando en Arana para el ingreso a Medicina y por la noche entrenaba con el club. “No tenía otra alternativa, yo quería estudiar Medicina. Yo me había mentalizado que me iría bien, de hecho si no aprobaba, insistiría. Pero sabía que iba a entrar, esa mentalidad ganadora me la dio el deporte”.
En el año 2018, Mauro logró el objetivo de recibirse. La hizo “limpia” y la terminó en 7 años, que es la duración de la carrera, pero no se sintió completo cuando tuvo el diploma en la mano, y fue por más.
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| Cuando recibió el título en 2019. |
Ya una vez enfocado
plenamente en la Medicina, Orozco decidió radicarse en Tucumán para poder
realizar la práctica de su especialización. “Estoy
trabajando en el Hospital de Niños y
hago la especialidad de Cirugía Infantil. Es
básica y vos podés seguir haciendo una sub-especialidad sobre eso. Yo tengo
pensado terminar la básica de Cirugía Infantil e irme a Buenos Aires a completar
dos o tres años más de alguna sub-especialidad”. Y está claro, va por más y más.
Tuvo la suerte de tener dos padres laburadores, presentes y que gracias a ellos nunca le faltó nada, y también le enseñaron muchos valores que los terminó de reafirmar en el deporte. Mauro encaró todo con responsabilidad, esfuerzo y disciplina ya que siempre tuvo el chip puesto de que si quería algo, lo iba a lograr.
Otro de sus pilares, fueron sus hermanos. Siendo el más grande de los tres, destaca mucho la buena relación que tiene con ambos y que lo ayudaron en el camino para llegar a ser lo que es hoy. Un médico, que si bien tuvo que dejar sus cosas de lado, logró lo que siempre quiso desde chico.
TÍTULOS
Ganó en 2007 el torneo tucumano U15, con Mitre. En
el 2012 ganó con la Primera el mismo torneo y este le permitió disputar el
Nacional de Clubes a nivel país, con el que ganó mucha experiencia.
LO
QUE LE FALTÓ
Mauro no llegó a jugar en el seleccionado tucumano,
pero sí logró integrar la lista previa. Cuenta que ese equipo tenía grandes
nombres como el Gringo Orresta y Vildoza, dos que hoy juegan la Liga Nacional.
FAMILIA
Al día de hoy Orozco sigue viviendo con su familia,
que está conformada por Ángel (Empleado Administrativo) y Cecilia (Farmacéutica),
sus padres. Y sus dos hermanos: Julián (26 años), que estudia Veterinaria y
David (21 años) que sigue la carrera de Abogacía.
Twitter: Alexisyafarok
Instagram: Alexisyafarr





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